lunes, 15 de marzo de 2010

EL CÓDIGO

Buscar el código para seguirlo al pie de la letra: esa es la misión que tiene todo el tonto mundo en el planeta.

En el código vienen muy bien distribuídas las instrucciones por capítulos, en donde enseñan desde como bañarse hasta como entablar una ridícula conversación con el estúpido más estúpido del planeta, enseñan como decir sí cuando se quiere decir no, como cambiar de máscara según el estado de ánimo, enseñan a no exponer el lado débil para que no encuentren la grieta que se tiene en el recóndito sitio del alma o del corazón o donde sea, da igual...

Enseñan el complicado proceso de sacar las palabras del cerebro impuesto y no del roto corazón ganado, enseñan a crear corazas, a mostrar fuerzas extraídas de algún libro de pendejas autoayudas, enseñan a desconocer el llanto y a fingir la risa, enseñan a como partirse la boca a mordiscos para no decir lo que la garganta grita hacia adentro, enseñan a conectar el corazón con los pies y no con los ojos, enseñan a caminar con la frente erguida para disimular la debilidad del resto del cuerpo, enseñan lo precioso de la individualidad, enseñan a crear pieles sintéticas que cubren la podredumbre de la que estamos hechos, enseñan a extraer lo mejor de todos y a regalar la miseria de ellos, enseñan detalladamente como patear cabezas para pasar sobre ellas y evitar que los pies se llenen de barro, enseñan a disfrazar las verdaderas palabras, los sentimientos auténticos y el dolor real.

Me jacto de NO SER como todos y al final soy peor que todos ellos, como duele ver semejante epectáculo lleno de mentiras creadas para vivir, como duele ver que el escepticismo se desvaneció y que solo regresa por conveniencia, como duele creer sentir y sentir que ya no se siente nada, como duele cuando se corre queriendo huír de toda la parafernalia y te das cuenta que mil veces has comprado el código para aprenderlo de memoria.

5 comentarios:

  1. Salió del alma (sin código) este texto... de acuerdo.

    ResponderEliminar
  2. Siempre le huyo al código, a tener que saludar, a tener que vestirme, a tener que comer todos los dias, es por eso que la soledad en la que vivo la amo... tu escrito me ha impactado, y tu blog es de excelente calidad...

    ResponderEliminar
  3. Gracias Sebas, pásate más seguido y hablemos con Andrés para montar un foro, quizá nos de resultado.

    ResponderEliminar
  4. Parce... un saludo y un abrazo...
    A actualizar ps... me paso seguido por acá.

    ResponderEliminar
  5. Hola lini!!! definitivamente todas las cosas creadas por el hombre son un sinnúmero de copias las cuales desean aplicar a todas las personas para homogeneizar su forma de vestir, de actuar e incluso de pensar.... me parece interesante como abordas el tema del código como arma de alienación en la que todos estamos inmersos incluso nosotros como publicistas nuestro final en común es alienar....

    ResponderEliminar